Nueva York aplasta a Cleveland en su casa: Knicks 121-108, serie 3-0 y a un paso de las Finales

El Rocket Mortgage FieldHouse no tuvo respuesta. Los New York Knicks derrotaron 121-108 a los Cleveland Cavaliers la noche del sábado 23 de mayo, en el Juego 3 de las Finales de Conferencia del Este, y pusieron a Cleveland al borde de la eliminación con una ventaja de 3-0 en la serie. Nueva York fue superior desde el primer minuto: abrió el partido con un parcial de 37-27 en el primer cuarto y nunca permitió que los Cavaliers encontraran el ritmo que los llevó hasta esta instancia.

Jalen Brunson fue, una vez más, el motor irreemplazable de los Knicks. El base terminó con 30 puntos, 6 asistencias y una presión constante que obligó a Cleveland a cometer errores que en este nivel de playoffs no tienen perdón. A su lado, Mikal Bridges firmó uno de los mejores partidos de su temporada: 22 unidades con un 73.3% de efectividad en tiros de campo, 3 robos, 2 tapones y 6 rebotes en una actuación de alero completo que no dejó grieta defensiva. OG Anunoby sumó 21 puntos con 75% de acierto en triples y 83.1% de eficiencia real, mientras que Karl-Anthony Towns contribuyó con 13 puntos, 8 rebotes y 7 asistencias en un partido en el que su visión de juego fue tan importante como sus canastas. Landry Shamet, saliendo desde la banca, acertó 4 de 5 intentos de tres puntos para 14 unidades que sellaron cualquier intento de reacción local.

Cleveland se hundió en sus propios errores. James Harden acumuló 6 pérdidas de balón que costaron puntos directos en transición; Donovan Mitchell, máximo anotador local con 23 puntos, sumó 5 robos en contra y convirtió solo 2 de 6 tiros libres en momentos clave. Evan Mobley luchó con 24 puntos, pero 5 pérdidas adicionales dejaron al equipo con 18 balones perdidos en total, cifra que Nueva York convirtió en 19 puntos. Los Cavaliers nunca lograron ponerse al frente en el marcador: el dato de mayor ventaja local en todo el partido fue cero.

Los números colectivos de los Knicks en este Juego 3 no dejan lugar a debate: 55.8% de efectividad general en tiros de campo, 39.3% desde el perímetro, 17 puntos en transición y 11 robos que generaron espacios y canastas fáciles durante toda la noche.

Nueva York abrió con un primer cuarto dominante de 37-27, aunque Cleveland logró empatar el marcador 48-48 durante el segundo período antes de que los Knicks respondieran con un parcial que cerró la primera mitad a su favor. Josh Hart volvió a ser el jugador sucio que todo equipo campeón necesita: 12 puntos, 9 rebotes y 4 robos desde su rol de motor defensivo sin nombre en el marcador. La diferencia en eficiencia ofensiva fue brutal: 126.2 de Nueva York contra 106.6 de Cleveland.

Si la historia de la NBA pesa, la situación de los Cavaliers es casi sin retorno. Ningún equipo en la historia de la liga ha remontado jamás una desventaja de 0-3 en playoffs. Cleveland deberá ganar cuatro partidos consecutivos para sobrevivir, comenzando por el Juego 4 el lunes 25 de mayo, nuevamente en casa, ante un equipo que llega con confianza, profundidad y un Brunson que parece jugar en otro nivel cada vez que el momento se agranda.

El camino a las Finales de la NBA está prácticamente trazado para Nueva York. Un triunfo más y los Knicks estarán en su primera Final desde 1999, cuando cayeron ante San Antonio. La ciudad que nunca duerme lleva 27 años esperando algo que parecía imposible; Cleveland, en cambio, necesita un milagro.

Facebook Comments

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *