El Mundial 2026 regaló uno de sus partidos más memorables en el cierre de la fase de grupos. Argelia y Austria empataron 3-3 en un duelo que tuvo seis goles, un desenlace frenético en el tiempo añadido y el drama de una clasificación que cambió de dueño en cuestión de segundos.

El resultado clasificó a Austria como segundo lugar del Grupo J y permitió a Argelia avanzar como uno de los mejores terceros, mientras que Irán quedó eliminado tras seguir el partido con la calculadora en la mano.

Lejos de especular con el empate que favorecía a ambos, las dos selecciones protagonizaron un encuentro intenso desde el silbatazo inicial. Austria golpeó primero al minuto 28 gracias a Marko Arnautović, pero Argelia respondió justo antes del descanso con un brillante remate de Rafik Belghali que devolvió el equilibrio al marcador.

Las estadísticas reflejaron un partido mucho más parejo de lo que sugiere el desenlace. Argelia monopolizó el balón con un 65 % de posesión y construyó el juego desde la circulación, completando más de 700 pases con una precisión superior al 94 %.

Austria, sin embargo, nunca renunció al ataque. Aunque tuvo menos posesión, fue igual de peligrosa cada vez que encontró espacios. Sus 10 remates produjeron 1.49 xG y tres grandes oportunidades de gol, demostrando una enorme capacidad para castigar al contragolpe.

El segundo tiempo mantuvo la misma intensidad. Marcel Sabitzer volvió a adelantar a los europeos al minuto 55, pero apenas cinco minutos después apareció Riyad Mahrez para igualar nuevamente el encuentro con una definición de gran calidad.

Cuando parecía que el empate sería definitivo, llegaron unos minutos finales que quedarán entre los más dramáticos del torneo. Mahrez volvió a aparecer al 90+3 para poner el 3-2 que, por unos instantes, modificó completamente el panorama del grupo y abría la puerta a la clasificación de Irán.

La celebración argelina apenas duró unos segundos.

Austria respondió de inmediato. En la siguiente ofensiva, Saša Kalajdžić conectó un cabezazo al 90+6 que decretó el 3-3 definitivo y desató la euforia de ambos equipos, conscientes de que el empate les otorgaba el boleto a la fase eliminatoria.

El cierre también sirvió para borrar cualquier sospecha previa sobre un posible «empate pactado», una comparación inevitable con el polémico Alemania Federal-Austria de España 1982, conocido como el «Pacto de Gijón», que dejó fuera precisamente a Argelia. Esta vez ocurrió todo lo contrario: el partido fue una exhibición ofensiva que se resolvió con dos goles en el tiempo agregado y constantes cambios en el panorama de clasificación.

Austria disputará los dieciseisavos de final frente a España, mientras que Argelia enfrentará a Suiza. Después de uno de los mejores encuentros de la fase de grupos, ambas selecciones llegan con argumentos para soñar con seguir haciendo historia.

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